Supongo que alguna vez te habrán mandado al carajo, y tu no sabías que era aquello pero dabas por supuesto que debía de ser un lugar desagradable, más que nada por el tono empleado por la persona.
Creo que como yo, muchos habréis identificado un carajo con una mierda, que es otra expresión muy típica y un lugar a donde nos han mandado a muchos en múltiples ocasiones.
Con el paso de los años y al oír el español que se habla en otras zonas de Sudamérica el término carajo te das cuenta que ya no es un lugar, ¡Ay carajo! o ¡y un carajo! parecen tener otro significado.
Es cuando te adaptas y te acuerdas de la evolución del lenguaje, de como la misma palabra puede modificar su significado por el uso diferente que le dan y que la lengua es algo vivo que evoluciona. Y nuestro idioma está muy vivo.
Así que ...