En los tiempos que corren, es casi imposible no pertenecer a una red social de las tantas que inundan internet. Tener una cuenta en grupos como Facebook, MySpace o Twitter se ha convertido ya en algo básico y de moda para la mayoría de los usuarios de la red de redes. Si bien es verdad que a través de ellas uno puede interactuar con otras personas, compartir información o mostrar las fotografías del último viaje a Las Vegas, hay veces que uno rechaza y llega a detestar el uso abusivo de estas redes sociales a causa de la impertinencia de los “amigos” o “seguidores”, por no hablar del derroche de chismorreos varios que se propagan desde y por allí. Pero como todo en esta vida, un uso inteligente de las mismas le pueden aportar a uno (menos mal) interesantes, curiosos y hasta divertidos momentos.
Por supuesto, para opinar sobre estos clubes on-line y saber cómo funcionan, es imprescindible pertenecer a alguna de ellas. Soy usuario de algunas redes sociales y ...