Arqueólogos del siglo XIX descubrieron Nínive, antigua capital asiria, sólo conocida por el Antiguo Textamento. Donde Assurbanipal, el último gran rey asirio reino entre el 668 aC y 627 aC, creó una biblioteca con decenas de miles de tablillas de barro.
De todas ellas me interesan aquellas que contienen literatura sagrada que fue traducida a otras lenguas. Y más concretamente el contenido de catorce tablillas.
Zecharía Sichin tradujo el contenido de los textos, con 6000 años de antiguedad, llegando a la conclusión de que narran pasajes que fueron recogidos posteriormente por el Génesis del Antiguo Testamento y otros libros bíblicos y le dió el nombre de “El libro perdido de Enki.
Estas catorce tablillas contiene los sucesos acaecidos y protagonizados por seres llegados de otro planeta. A los que los sumerios consideraron sus dioses.
El libro perdido de Enki, narra la llegada de estos seres desde su planeta, Nibiru, en el sistema solar, en ...