Conocer con precisión el tiempo de la siembra y recolección, los días dedicados a los sacrificios a los dioses, para propiciar la fertilidad, eran necesidades perentorias para los primeros agricultores y ganaderos de la historia. La puesta en marcha de un calendario, realizada por los sacerdotes, se hizo ineludible.
Los primeros calendarios conocidos son los babilonios. Egipto, contaba con un calendario, al igual que el babilónico, lunar. Sin embargo, sus motivos fueron más administrativos que religiosas (aunque ambas actividades estaban en manos de los sacerdotes, pertenecientes a la familia del faraón). Las inundaciones anuales del Nilo, cuyo nivel era marcado excrupulosamente año tras año, no solo fertilizaba los campos, si no que borraba los límites de las propiedades, que había que volver a acotar. El calendario se hizo necesario dado que cada año el ciclo de lluvias y de inundaciones establecía los tiempos de la siembra.
Serán los griegos de Alejandría los primeros ...