Teresita Guitar, de cinco años, fue la última víctima de Enriqueta Martí, más conocida conocida como la Vampira de Barcelona. El secuestro de la niña, cuando deambulaba por los alrededores de la sala La Paloma del barrio del Raval, sirvió para destapar toda una serie de misteriosas desapariciones que estaban teniendo lugar en la ciudad Condal, todas ellas a principios del siglo XX. Decenas de pequeños y pequeñas estaban desapareciendo en extrañas circustancias y toda la ciudad entró en estado de psicosis.
Tras la desaparición de la pequeña Teresita, a los diecisiete días, una señora pudo observar cómo un rostro de una niña horrorizada se asomaba por un ventanuco del número 29 de la calle Ponent (actualmente Joaquín Costa). Al encontrar a la niña en un estado anormal y al no reconocerla de otras veces, Claudia Elías se dirigió a poner una denuncia a la policía.
Dos guardias se presuraron a la ...