Si hay algo que me guste más que cacharrear con aparatitos electrónicos, es indudablemente el Arte de Escribir, aunque siempre que me dan a elegir, por supuesto, dejaré a un lado el teclado desde el que escribo estas líneas y me pondré a escribir a mano, tanto con una estilográfica como con una buena libreta y en mi caso es posiblemente, la libreta más famosa y con historia del mundo, Moleskine.
Cuando escuchas su nombre ya sabes, aunque nunca las hayas probado en persona, que estamos hablando de una libreta legendaria, con mucha historia y que sin lugar a dudas, te da un toque de elegancia, aunque no sea lo más importante y es que estas libretitas habían sido utilizadas por grandes personajes de la historia como pueden ser Hemingway, Picasso o Van Gogh.
Las podrás encontrar en diferentes formatos, tamaños, con diferentes tipos de hojas en su interior e incluso con tapas duras o blandas o en colores, como algunas ediciones especiales que suelen salir de vez en cuando, pero todas ellas despiertan unas grandes ganas de estrenarlas y escribir palabras que se te vayan ocurriendo sobre sus hojas.
Además, ya sabes que cualquier libreta que se precie tendrá un uso u otro dependiendo de su comprador y la verdad es que imaginación no les puede faltar a más de uno de ellos y si no échales un ojos a las cientos de fotos que hay en el servicio Flickr con la etiqueta «Moleskine«.
Pero es que hasta el año 1986, una pequeña empresa familiar francesa en el pueblo de Tours, había sido la encargada de su manufacturación. 11 años más tarde, las legendarias Moleskine volvía a la vida de la mano de una empresa milanesa y hasta el día de hoy se van sumando adeptos a su uso cotidiano. Desde estas líneas te recomendaría una cosa y es que aunque las nuevas tecnologías nos ayudan muchísimo en nuestro trabajo diario, el Arte de Escribir nunca debes perderlo y sobre todo inculcarlo a los más pequeños. Es más, nunca te debería falta un pequeño cuderno en tu bolsillo, mochila, etc… donde apuntar todas esas ideas brillante que hora tras hora se te van ocurriendo. Seguro que más de uno de vosotros se sorprendería lo que puedes llegar a recopilar con los meses incluso años.