Esta mañana me levanté helado. Al abrir los ojos me di cuenta de que había estado durmiendo con la mitad del cuerpo destapado; se podría decir que casi a la intemperie, pues aunque techo había, la habitación estaba casi a los mismos grados que tras la ventana: casi congelada, parecía no una nevera, sino uno de los cajones que organizan los alimentos que conservo en perfecto estado en mi congelador.
No me quejo, pues no soporto el calor, me encanta el invierno y el frío, pero al levantarme esta mañana sentí que la parte izquierda de mi pijama estaba tan helada como los filetes que se almacenan rectos en la parte inferior de mi frigorífico, esto es, congelados. Así, me ha venido esta pregunta a mi cabeza de inmediato: ¿Cuál es el proceso que sigue la congelación? ¿Por qué se mantienen los alimentos en tan buen estado durante tanto tiempo solamente con aplicarles frío? Seguramente esta respuesta ya me la dijeran ...