Iba conduciendo, no dejaban de funcionar los limpiaparabrisas, no se veía nada a través de la niebla que muy lentamente iba atravesando.
Es increible la cantidad de agua que puede contener estas nubes bajas, si caminas a través de ellas terminas con la cara empapada y la ropa humedecida.
Este es el gran potencial de la niebla, un potencial que aprovechan algunas plantas y algunos insectos que habitan en zonas de bajas precipitaciones.
El escarabajo estenocara, que vive en el desierto de Namibia pone su cuerpo, con el culo en pompa, en un lugar alto esperando a que llegue la niebla (más de 200 días de niebla al año), esta se condensa sobre su duro caparazón y resbala hacía su boca.
En la isla del Hierro, los bibamches, originarios habitantes de la isla del Hierro, antes de la llegada de los europeos, aprovechaban la cualidad del árbol garoe para recoger el agua de niebla. De ...