Permítanme que desarrolle esta entrada que sale desde lo más profundo de mi ser y , en consecuencia, desde lo más insondable de mi cerebro, pues es algo que, como buena mente curiosa que tengo, me gustaría llegar a entender y hasta día de hoy no lo he conseguido. Quizás escribiendo aquí y compartiéndolo con todos ustedes, mi cerebro se ilumine al obtener alguna respuesta coherente, aunque bien es sabido (y ya parto de esa base) que el mundo, como los textos más exitosos y admirables, está lleno de dis-coherencias, esto es, incoherencias.
Al escribir el título de la presente, ha venido a mi cabeza la conocida película de Almodóvar (de ahí los paréntesis añadidos) y me encantaría hablar sobre su importancia y sobre las claves y detalles más curiosos que llenan el filme almodovariano; pero este no es el caso, de ella hablaré seguramente más adelante. En este momento quiero hacer referencia a la mala educación que el ser ...