De entre todos los sabores y aromas que podemos encontrarnos en el mundo entero, un gran porcentaje de la población mundial concederá el derecho de manifestar que el chocolate es uno de los mejores. Por ejemplo, todos sabemos que en una tarde fría de invierno, no hay nada mejor que el sabor de una buena taza de chocolate caliente, sin embargo, parece que las funciones del mismo podrían ser bastante más avanzadas.
El caso es que un grupo de especialistas de la Universidad belga de Hasselt, han publicado de forma reciente sus estudios con respecto a las posibilidades del aroma a chocolate en la revista científica Pacific Standard; destacándose algunas conclusiones, como por ejemplo el hecho de que, para ellos, “el olor del chocolate es un arma potencial para impulsar las ventas en las librerías”.
Obviamente, lo primero que se preguntará uno en este caso es que tiene que ver el aroma de los chocolates con la intención de comprar o no un libro, y debemos destacar, para comenzar, que el equipo antes mencionado, coordinado por la investigadora Lieve Douce, llegó a esta deducción luego de observar el comportamiento de una serie de clientes en varias librerías locales.
Más allá de particularidades, esos diez días de estudios les permitieron comprobar, mediante un experimento empírico, que los clientes permanecían casi el doble de tiempo en el local hojeando los libros o consultando con los vendedores cuando se podía sentir el perfume a chocolate en el aire, y no sólo eso, sino que además lo mejor del caso es que registraron un alza de 40% en las ventas de novelas y de libros de cocina.
Considerando los anteriores y posteriores experimentos con otros aromas clásicos, estos especialistas llegaron a la conclusión de que el chocolate es superior a los demás porque está más estrechamente relacionado con el placer individual, además de que, en muchas ocasiones, nos lleva de nuevo a nuestro hogar, e incluso a la infancia.