Vivir como un robot es una frase que puede ser interpretada de muchas maneras, aunque en el caso del pequeño Grady Hofmann, de solo ocho años, se hace más real que nunca. Lo cierto es que el pequeño no tenía la posibilidad de comunicarse con sus amigos y algunos de sus familiares debido a una enfermedad, y por eso utilizó la última tecnología para poder llegar a ellos sin inconvenientes.
De este modo, aprovechando que estos humanoides son cada vez más comunes, la prensa norteamericana destaca en muchas de sus primeras planas la historia de este pequeño, que vivió cerca de dos meses como un auténtico robot, para poder estar en contacto con su familia mientras se encontraba alojado en un sitio específico para recuperarse de una grave enfermedad.
En concreto, Grady requería un trasplante de médula ósea, y luego de someterse a una complicada cirugía, se vio obligado a padecer un largo período de rehabilitación, considerando que además el mismo debía ser llevado a cabo lejos de sus familiares y amigos, a excepción de los más cercanos, y que la ausencia de estas personas parecía ser uno de los principales problemas para la recuperación del niño.
Sin embargo, todo se solución mucho más fácilmente luego de que los padres decidieron regalarle un robot que le permitió a Grady no sentirse mal por estar aislado en una habitación en la que podían ingresar solo los médicos, dado que el aparato se encargaba de moverse por su casa como si fuera él mismo, interactuando con todos sus familiares, de modo que el humanoide casi que lo reemplazaba.
Para ello, el robot fue equipado con parlantes, micrófono y cámara, además de un sistema que le permitía ser controlado a una enorme distancia. Mediante el mismo, el chico tenía la posibilidad de hablar, moverse y ver todo lo que sucedía en su hogar, como si realmente estuviera allí, e incluso pudo ir a la escuela y hasta el cumpleaños de uno de sus mejores amigos de esa forma.
http://youtu.be/zEYAox0kHFM
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