El pasado curso tuve que hacer una lectura obligatoria, para más adelante trabajar sobre ella, de un libro de Mulk Raj Anand, de título Untouchable (Intocable). A medida que me iba sumergiendo por sus páginas, un mundo totalmente desconocido me iba abriendo sus puertas y ventanas por las que pasar y mirar. Tal fue el descubrimiento, que he decidido contar en Mentes Curiosas (para quien tampoco lo conociera) algo sobre el sistemas de castas establecido en la India. Desde aquí, recomiendo su lectura.
En nuestro sistema occidental, si alguien te etiqueta (por así llamarlo) como intocable, quiere decir que eres una persona, entre otras cosas, respetable o por lo menos la palabra implica connotaciones bastante positivas. Ahora bien, el significado de esta palabra en la India es absolutamente el contrario: alguien que no se puede tocar (literalmente). Un intocable en la India es aquel que está «infectado», es aquel que, desgraciadamente, pertenece a la clase más baja desde que nace, es un ser que «no merece repeto» y solo puede obtener humillación. Esto, evidentemente, no lo digo yo, lo dice el sistema de castas de la India, que clasifica a las persona según su rango social.
Este sistema de castas sigue existiendo hoy en día y establece que la casta viene dada desde el nacimiento, por lo que es imposible subir en la escalera social y dejar de ser intocable. Al nacer dentro de la casta más baja (la que está al nivel de los excrementos) estás destinado a ser una persona humillada durante toda tu vida e incluso después de esta. La jerarquía establecida en este sistema se basa en la pureza de cada ser. Tener mayor altura en la jerarquía, significa tener una mayor pureza.
El Mánava Shastra Dharma o Leyes de Manu, que establece cuatro castas, tal y como bien se refleja en la imagen de arriba:
1. Brāhmanas o sacerdotes. Son la casta más alta, salieron de la boca de Brahmā.
2. Chatrías o guerreros. Nacidos de los hombros de Brahmā
3. Vaishias o comerciantes y artesanos. Se crearon a partir de las caderas de Brahmā.
4. Shudras o esclavos (trabajadores y servidores de las demás castas). Provienen de los pies de Brahmā.
Por último y, fuera de la jerarquía, quedan los Dalits, intocables o outcasts (fuera de casta), que según esta clasificación de pureza, están al nivel de los excrementos.
Por lo tanto, es evidente el significado tan diferente que la palabra intocable tiene en la cultura hindú.