Santino, el chimpancé harto de los visitantes

Santino es el nombre humano que le han puesto a un chimpance macho de 31 años que nació en cautividad en un zoo. Se convirtió en macho dominante con 16 años, cuando ya llevaba 9 encerrado en el zoo de Furuvik en Estocolmo. Hasta aquí, todo anormal para el pobre chimpance. Sus carceleros se quedaron sorprendidos al comprobar que Santino lanzaba piedras a los visitantes. No había ningún lugar del que puediera tomarlas, ¿ de dónde las sacaba?. Descubrieron que cogía trozos de hormigón del foso que rodea su pequeño habitáculo. Santino tenía una buen montón que luego había ido puliendo con calma hasta darle forma de disco.

Y en este momento es cuando se ha convertido en noticia. No por que golpeara a algún visitante, que parece no tener buena puntería, sino por el hecho de la anticipación, búsqueda, localización, obtención, almacenaje y preparación de estos trozos de hormigón.

De donde los científicos han sacado un montón de conclusiones.

«Estas observaciones demuestran de forma convincente que nuestros hermanos los monos consideran el futuro de modo complejo…y tienen una conciencia altamente desarrollada», afirma Mathias Osvath, autor principal de un estudio publicado hoy en la revista Current Biology.

Que los chimpances son capaces de tener pesamientos de futuro. Al recoger las piedras con un propósito no inmediato. Digo que ya lo hacen todos los días al elegir que camino tomar para encontrar tal o cual comida.

Que Santino demuestra planificación y premeditación. ¡Que novedad!, en una ambiente hostil donde uno debe buscar la comida a diario, cuidar de las crias, de las hembras y del territorio, no se me ocurre otro modo de hacerlo cuando las cosas vienen mal. Incluso para cazar, como lo hacen.

«Creo que los chimpancés salvajes deben hacerlo incluso mejor ya que dependen de ello para su supervivencia diaria y el entorno de un zoológico es mucho menos complejo que el de un bosque», señala Osvath.

Sin embargo siempre habrá excépticos que aun pretenden desligarse de la inteligencia animal.

«Los escépticos siempre pueden argumentar que les motiva una circunstancia inmediata y no futura», señala Osvath, para quien este campo de la investigación está «lleno de ideología» ya que a los humanos «les cuesta reconocer que un animal sea igual que ellos».

Y eso es porque nunca han tenido un animal cerca. ¿ Verdad que los que tenemos mascotas lo sabemos?

Y para muestra un video.

Fuente: www.timesonline.co.uk/tol/news/science/article5877764.ece

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