Como muchos de los principales inventos de la humanidad, las webcams fueron desarrolladas en realidad con una intención muy diferente a las principales funciones que le conocemos en la actualidad, mucho más relacionadas con las firmas multinacionales, y su necesidad de poder establecer teleconferencias mediante sistemas como Skype, por ejemplo.
Sin embargo, los especialistas de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, y quienes fueron los primeros en desarrollar este tipo de tecnología, han explicado que la misma surgió en realidad por la necesidad que tenían sus especialistas, de saber cuando la única máquina de café que había en el edificio, se acababa, para de esa forma no tener que ir hasta allí para constatarlo en el lugar.
Esto no es casual, ya que “una de las cosas que son muy, muy importantes entre los investigadores de ciencia computacional es un constante flujo de cafeína”, según explica el doctor Quentin Stafford-Fraser, uno de los expertos involucrados en la aparición de las webcams, quien sostuvo a la prensa que el café caliente era uno de los puntos de encuentro de la mayoría de sus empleados.
“A menudo venían a servirse café de la cafetera para descubrir que ya se lo habían bebido”, explica el mismo especialista, quien agregó luego a la prensa británica que trabajó a partir de allí junto a su colega, Paul Jardetzky, en el desarrollo de un dispositivo que les permitiera registrar la totalidad de la actividad de la máquina de café durante toda la jornada.
Por entonces, continúan, “la cámara tomaba imágenes tres veces por minuto”, pero entonces estos expertos trabajaron junto al departamento de computación, para poder observar mayor cantidad de imágenes, las cuales además debían aparecer dentro de sus redes de computadoras internas, logrando el primer antecedente de una cámara web moderna el 22 de noviembre de 1993, aunque claro, entonces sólo servía para servir café.