Where the Shadow Fell convierte casi 12.000 eclipses solares en un globo interactivo que permite recorrer cinco milenios de historia astronómica y, además, descubrir qué ocurrió o qué ocurrirá exactamente desde una ciudad concreta. La obra de Alexander Bogachev combina datos de la NASA, cálculos astronómicos, cartografía 3D y visualización en el navegador para construir uno de esos proyectos web en los que resulta fácil entrar por curiosidad y terminar pasando bastante tiempo.
Las claves de Where the Shadow Fell en 20 segundos
- La web representa 11.898 eclipses solares entre 2000 a. C. y 3000 d. C.
- Los datos proceden del Five Millennium Canon of Solar Eclipses de la NASA.
- Permite buscar una ciudad y calcular qué eclipses fueron visibles desde esas coordenadas.
- Las trayectorias se calculan a partir de los elementos besselianos, no son simples ilustraciones.
- Todo funciona directamente en el navegador y puede generar tarjetas PNG personalizadas.
La primera impresión ya explica buena parte de su atractivo. Frente al usuario aparece la Tierra cubierta por líneas, puntos, fechas y corredores de sombra. Cada marca corresponde a un eclipse y el tiempo deja de ser una lista de acontecimientos para convertirse en una capa visual sobre el planeta.
Es posible moverse desde eclipses de la Antigüedad hasta acontecimientos que todavía quedan siglos por delante. Los sucesos recientes aparecen con tonos más cálidos y definidos, mientras que pasado y futuro se integran en una representación que permite entender de un vistazo cómo las sombras de la Luna han cruzado repetidamente la superficie terrestre.
Pero detrás de ese diseño hay bastante más astronomía de lo que podría parecer.
11.898 eclipses colocados sobre la Tierra
Bogachev ha partido del Five Millennium Canon of Solar Eclipses, elaborado por Fred Espenak y Jean Meeus y publicado por la NASA. El catálogo cubre desde el año 1999 a. C. hasta el 3000 d. C. y contiene 11.898 eclipses solares.
Cada uno aparece en el globo en el punto de su máximo, es decir, donde el eje de la sombra lunar pasó más cerca del centro de la Tierra. La forma permite distinguir entre eclipses totales, anulares, híbridos y parciales, mientras que otros elementos visuales representan su magnitud y antigüedad.
Cuando se selecciona un eclipse central, la aplicación puede dibujar el recorrido real de su sombra sobre el planeta.
No se trata de una línea aproximada añadida para hacer más vistosa la visualización. El proyecto utiliza los elementos besselianos del catálogo de la NASA y calcula la intersección del eje de la sombra con el elipsoide terrestre siguiendo la metodología descrita por Jean Meeus en Astronomical Algorithms.
También calcula el ancho del corredor en diferentes puntos. Esto importa porque la franja de totalidad no mantiene exactamente la misma anchura durante todo el recorrido.
La aplicación incorpora además contornos que indican qué porcentaje del área del disco solar queda oculto. Según explica su autor, las líneas calculadas para el eclipse de 2017 presentan diferencias de entre 1,7 y 3,5 kilómetros respecto a la geometría publicada por la NASA.
Qué eclipses pueden verse desde cada ciudad
La parte más entretenida probablemente comienza al introducir una localidad.
Where the Shadow Fell deja entonces de mostrar únicamente dónde alcanzó cada eclipse su máximo y vuelve a calcularlo para las coordenadas seleccionadas. Así puede responder a una pregunta mucho más personal: ¿qué se vio realmente desde ese lugar?
El proyecto dispone de 31.641 localidades buscables, basadas principalmente en GeoNames y centradas en poblaciones de al menos 15.000 habitantes, aunque se han incorporado manualmente algunas localidades más pequeñas.
La diferencia entre el máximo global y la experiencia local puede ser enorme.
El eclipse del 12 de agosto de 2026, por ejemplo, está catalogado como total porque la totalidad se produce en una parte concreta de su trayectoria. Eso no significa que cualquier persona situada bajo la zona de visibilidad contemple un eclipse total.
Según los cálculos de la web, Reikiavik entra en la totalidad, mientras que Madrid alcanza una ocultación del 99,95 %, París un 92,07 %, San Petersburgo un 79,12 % y Nueva York apenas un 9,45 %. En Tokio y El Cairo el Sol ya está bajo el horizonte cuando se produce el fenómeno.
La aplicación utiliza ocultación, es decir, el porcentaje del área del disco solar cubierto por la Luna. No debe confundirse con la magnitud del eclipse, que expresa una relación sobre el diámetro solar.
Esa distinción explica por qué dos cifras sobre un mismo eclipse pueden parecer contradictorias sin serlo.
La captura con Chamartín, en Madrid, muestra bien hasta dónde llega esta idea. La aplicación reconstruye los eclipses observables desde esas coordenadas entre 1700 y 2100, indica cuándo ocurrió el último eclipse total y cuándo llegaría el siguiente según el catálogo, y sitúa los acontecimientos sobre una línea temporal.
En el caso mostrado, la web destaca como próximo eclipse especialmente interesante el 2 de agosto de 2027, con una ocultación calculada del 86 % desde ese punto de Madrid.
City Sky lleva la visualización al cielo de cada ciudad
El proyecto tiene otra función particularmente llamativa: City Sky.
En lugar de observar el fenómeno desde fuera de la Tierra, coloca al usuario virtualmente en la ciudad seleccionada. Los eclipses aparecen en la posición del cielo que realmente habría ocupado el Sol, teniendo en cuenta su altitud y azimut.
La intención es representar dónde habría tenido que mirar una persona desde ese lugar.
Para algunas ciudades incluso se han construido perfiles del horizonte a partir de edificios y relieve. Cuando existen esos datos, el Sol puede quedar situado detrás de las construcciones y accidentes geográficos correspondientes. Si no hay información disponible, la aplicación utiliza un horizonte plano en lugar de inventar una silueta urbana.
El proyecto combina para ello fuentes como OpenStreetMap, Overture Maps y distintos modelos digitales de elevación.
Hasta las estrellas que aparecen durante una totalidad responden a datos reales. Se utilizan 8.920 estrellas hasta magnitud 6,5 procedentes de la base HYG, que integra información de catálogos como Hipparcos, Yale Bright Star y Gliese.
La corona solar merece una aclaración diferente. Es una ilustración y no pretende reproducir fotográficamente la corona de cada eclipse. Su comportamiento visual se basa, sin embargo, en relaciones de brillo y en información sobre el ciclo solar. Para fechas entre 1749 y 2026 utiliza el registro mensual de manchas solares.
Del eclipse de Tales a acontecimientos que nadie vivo llegará a ver
La amplitud temporal es otra de las razones por las que Where the Shadow Fell funciona tan bien como herramienta divulgativa.
El usuario puede recorrer acontecimientos históricos como el eclipse asociado tradicionalmente a Tales de Mileto, fechado el 28 de mayo de 585 a. C., pero también avanzar hacia eclipses que tendrán lugar dentro de cientos de años.
La web incluso permite observar las familias Saros.
Los eclipses pertenecientes a una misma serie se repiten aproximadamente cada 18 años y 11⅓ días. Al representarlos simultáneamente sobre cinco milenios dejan de parecer sucesos independientes y forman cadenas que atraviesan progresivamente el planeta.
Bogachev ha creado también una visualización en cuadrícula utilizando los números Saros y de lunación. El catálogo completo puede desplegarse así en una estructura de 204 columnas, mostrando una regularidad que resulta difícil percibir consultando simplemente una tabla de fechas.
Hay además un detalle científico que el proyecto no intenta esconder: cuanto más se viaja hacia el pasado o el futuro, mayor es la incertidumbre sobre la posición exacta de determinadas trayectorias.
El movimiento orbital puede calcularse con enorme precisión, pero la rotación terrestre no es perfectamente uniforme. La diferencia entre el tiempo terrestre utilizado para los cálculos orbitales y el Tiempo Universal ligado a la rotación terrestre, conocida como ΔT, introduce incertidumbre a escalas de siglos y milenios.
Por eso la aplicación solo muestra horas con precisión de minutos para eclipses comprendidos entre 954 y 2115. Fuera de ese intervalo mantiene la fecha, pero evita ofrecer una hora cuya precisión no puede respaldar.
Es un pequeño detalle que dice bastante sobre el cuidado puesto en el proyecto.
Where the Shadow Fell podría haberse limitado a ser una visualización espectacular. En cambio, Bogachev documenta qué datos utiliza, qué cálculos realiza, dónde existen aproximaciones y qué elementos son simplemente ilustrativos.
Además, buena parte del procesamiento se realiza localmente en el navegador. La propia tarjeta cuadrada de 1.080 × 1.080 píxeles que puede descargarse para una ciudad se genera con los datos ya cargados, sin enviarlos a un servidor.
El resultado está a medio camino entre atlas astronómico, experimento de visualización de datos y aplicación web técnica. Y llega en un momento especialmente oportuno para España: después del eclipse del 12 de agosto de 2026, la Península tiene todavía por delante otros fenómenos solares destacados que pueden explorarse ciudad por ciudad.
Es precisamente ahí donde esta web resulta difícil de abandonar. Se puede empezar buscando Madrid, Barcelona o cualquier localidad conocida y acabar viajando varios siglos hacia atrás, siguiendo una familia Saros por medio planeta o comprobando cuánto falta para que una ciudad vuelva a encontrarse bajo la estrecha sombra de un eclipse total.
Preguntas frecuentes
¿Qué es Where the Shadow Fell?
Es un atlas interactivo creado por Alexander Bogachev que representa 11.898 eclipses solares comprendidos entre 2000 a. C. y 3000 d. C. y permite calcular cómo fueron o serán observados desde localidades concretas.
¿De dónde proceden los datos de los eclipses?
El catálogo procede del Five Millennium Canon of Solar Eclipses de Fred Espenak y Jean Meeus, publicado por la NASA. Las trayectorias y circunstancias locales se calculan utilizando sus elementos besselianos.
¿Puede consultarse qué eclipses habrá desde una ciudad concreta?
Sí. La web permite buscar más de 31.000 localidades y calcula qué eclipses son visibles desde sus coordenadas, qué porcentaje del Sol queda oculto y la posición del fenómeno en el cielo.
¿La web muestra eclipses futuros?
Sí. Su catálogo llega hasta el año 3000, aunque el propio proyecto advierte de que la incertidumbre sobre la rotación terrestre aumenta a medida que las predicciones se alejan del presente.
Fuentes:

